sábado, 4 de agosto de 2012

40. Sí, sí, 40.

Ya tengo 40... O mejor dicho: tengo 40. ¿Por qué será que siempre nos sale ese "ya"? Cómo cambia la cosa cuando dices "tengo 40", o "ya tengo 40", o "aún tengo 40"...

Quizás con los 40 nos sale ese "ya" porque es una edad bastante clave: la mitad de la vida (más o menos). Y se supone que a esa edad ya se han hecho las cosas más importantes y decisivas en la vida: eres una persona madura, que sabes lo que quieres en la vida y te diriges hacia ello, te has casado (o estás viviendo con tu pareja en una relación completamente estable), tienes hijos (o al menos uno, tal como están las cosas...), tienes un trabajo relativamente bueno (o como mínimo has podido afrontar el paro gracias a la indemnización, los ahorros y el sueldo de tu pareja), tienes vivienda propia (con hipoteca, pero bueno), coche, un pequeño apartamento donde ir con la familia los veranos, tienes una vida bastante estabilizada, con tu familia, con los amigos (otras parejas en situación similar y un puñado de amigos y amigas solteros), el ocio, el gimnasio, los viajes en vacaciones... Cuando yo era joven, tenía un concepto más o menos así de alguien de 40 años

Pues de todo eso nada. ¡Ni siquiera tengo perro o gato! Y quizás ahí es cuando llega la famosa "crisis de los 40", porque te das cuenta de que estás "ya" en la mitad de tu vida, y tu situación es como la hace 10 años... ¡o peor! Y claro, con más canas, con más arrugas, y menos pelo en la cabeza.

Por surte yo por ahora lo llevo bien. En mi caso he ido manteniendo con los años cierto sosiego para no entrar en crisis por no tener lo que se supone que debería tener, o no estar en la situación que se supone que debería estar a mi edad. Yo lo he hecho lo mejor que he podido y sabido, y mis pasos y decisiones ("erróneas" o no) me han llevado justo a donde estoy. Eso no se puede cambiar. Y tampoco lo cambiaría porque al fin y al cabo todo me ha hecho ser como soy, tanto en lo bueno como en lo menos bueno. Así que simplemente se trata de seguir caminando y seguir tomando decisiones ("erróneas" o no).

Lo malo (o bueno) es que yo no me siento maduro en absoluto. Claro, no me siento como un adolescente, ni como un jovencito de veintipico, ¡por suerte! Pero no me siento como un "señor de 40 años", ni mucho menos. Y eso puede ser un problema... porque yo sigo comportándome "como siempre" (más o menos)... y ahí es cuando se puede caer en el más absoluto ridículo al hacer cosas, vestir o comportarse "como siempre"...

A mí desde pequeño me han dicho que aparentaba más edad... por mi forma de ser y físicamente. Supongo que era bastante maduro para mi edad. Al menos siempre me ponían 4 ó 5 años de más. Aunque eso no me suponía ningún trauma. Me daba bastante igual, la verdad.

Ahora, sin embargo, desde hace ya unos años, a menudo me ponen 4 ó 5 años menos. Y ahora eso no me da tan igual... ¡me gusta! ¿Pero significará eso que soy inmaduro para mi edad? ¡Espero que eso al menos me permita seguir "como siempre" sin hacer mucho el ridículo!

En todo caso no me importa eso de "cumplir años"... No me traumatiza pensar en la edad que tengo, ni el hecho de cumplir otro más. Y desde luego no le veo sentido a eso de quitarse años u ocultar la edad.

Casi me siento orgulloso de ser de las últimas generaciones que han conocido un mundo sin Internet, sin móviles, sin ordenadores, con únicamente dos canales de TV... y poder parar un momento de vez en cuando y pensar que se podía vivir perfectamente así, y recuperar los valores de entonces, cuando todo era menos superficial, menos rápido, menos virtual, menos inmediato...



Por otra parte también he vivido una época en la que por Barcelona no se veían a dos chicos cogidos de la mano, ni habían montones de programas de TV presentados por personas abiertamente homosexuales, ni había al menos un personaje homosexual en casi todas las series y en muchas películas... Así que puedo darme cuenta de cómo han cambiado las cosas, por ejemplo en ese ámbito, y valorarlo. ¡Y todo gracias a tener 40 años...!

Eso sí, no suelo celebrar mi cumpleaños. ¿Por qué? Pues básicamente por timidez y por poca autovaloración, supongo. Me incomoda mucho, en cualquier situación, ser el centro de atención. Y claro, en un cumpleaños ( cumpleaños) no es que seas el centro de atención... es que ¡TIENES QUE SER el centro de atención! Todos te felicitan, te dan regalos, quieren que lo pases bien...

Por una parte me gusta que la gente muestre su aprecio y cariño, que piensen en mí, que se acuerden de mi cumple, que les guste celebrar mi día conmigo... eso me halaga, ¡por supuesto! Pero por otra parte me siento muy incómodo pensando que alguien está haciendo algo sólo por mí: pensar qué regalarme y buscar un regalo (con lo difícil que es eso...), reunirse para celebrar mi cumple, intentar que más o menos sea una ocasión especial para mí...

Puede que sea también falta de costumbre... De hecho no recuerdo ninguna fiesta de cumpleaños en concreto. Sí que hubo una época cuando tenía mi grupito de amigas (en los 90), que nos reuníamos para celebrar los cumples de cada uno y era una especie de fiesta. Luego, hace unos años, con un grupito de parejas (cuando yo tenía pareja) estuvimos un par de años quedando para celebrar los cumples, pero no en plan fiesta sino más bien en plan cena, o aprovechando cualquier otra quedada.

Hace poco una compañera del trabajo celebró su cumple con una fiesta en la playa. Tenía previsto que fuesen unas 40 personas (entre amigos, conocidos, amigos de los amigos, compañeros del trabajo...), ¡y al final fueron unos 70! ¡Hasta casi me da envidia (de la mala)! Con los amigos que yo tengo y mi poder de convocatoria, es posible que yo pudiese llegar a reunir en total... ¡a 5 ó 6 personas como mucho y con todos los astros de mi parte! 

En todo caso me daría hasta vergüenza organizar algo para celebrar MI cumple, para reunir a gente por mí, para que me vengan a felicitar y me hagan regalos a mí... Sería como lo de la Jurado...



... "Ea, cumpleaños feliz me deseáis todos, que para eso habéis venido...".

Claro, invitar a la gente para celebrar tu cumple es algo de lo más normal (yo ya tengo razón cuando digo a veces que soy bastante raro...), lo de la Jurado es una anécdota... ¡Y yo encantadísimo de celebrar el cumple de un amigo! Pero cuando se trata de  ya no es lo mismo. Siento que fuerzo a la gente a hacer algo por mí... y no me gusta que nadie se sienta obligado a regalarme nada, a reunirse por mí y tal.

Aunque no sea realmente una obligación, cuando se invita a alguien a celebrar un cumple, en realidad SE TIENE QUE REGALAR ALGO... porque es lo que hay que hacer... Y yo, en muchas circunstancias, soy bastante anti-lo-que-hay-que-hacer... (tanto hacia los demás como hacia mí, que conste). Más de una vez no he ido a una celebración porque no tenía ningún lazo de relación (al menos no suficientemente fuerte) con la persona en cuestión. Y cuando regalo algo es normalmente porque me apetece, haya celebración o no, sea cumple o no.

Hablando de regalos, este año mis regalos han sido: dinero y un aspirador para el coche (de los papis...), quesos de Francia (traídos de allí), y una tarde en El Molino (con tapeo posterior incluido).


Eso sí, para celebrar mi cumple llevé pastitas al trabajo... aunque como siempre me dio cierto reparo decir "es por mi cumple". De hecho, hasta llevé minibarritas de chocolate al ensayo de la coral (llevaba apenas 3 ó 4 semanas yendo)... ¡y no me atreví a sacarlas! Me daba corte parar todo, y decir que era mi cumple ese día y que había traído aquello para ellos... que todos tuvieran que felicitarme, y ser el centro de atención, aunque fuera por un momento... ¡y más cuando casi ni se sabían mi nombre aún (y yo aún menos el de todos ellos)!

De todas formas, yo esto de llevar algo al trabajo (o a donde sea) el día de tu cumple, creo que está muy mal montado. Normalmente se supone que te regalan algo (por iniciativa propia) y "a cambio" (como agradecimiento) tú llevas pastitas o algo para picar... Pero al final la costumbre en muchos casos se queda en que el cumpleañero lleva algo para picar, y ya está. Por mí ya está bien así, que nadie se tome la molestia de regalarme nada... pero objetivamente, debería ser al revés: que los demás te hagan algo a ti para celebrar tu día, para demostrar que te quieren o que han pensado en ti o que son felices de tenerte en su vida (personal o profesional) un año más... Y el homenajeado tendría que ser eso: el que recibe el homenaje, y nada más.

Después está el tema "redes sociales"... Yo recibí un montón de felicitaciones por Facebook (¡que es un chivato!). En total unas 40 personas me felicitaron por Facebook (las acabo de contar). Entre las cuales hay personas que hace años que no veo y casi no hay contacto, otras con quienes no he hablado nada el resto del año, y algunas que ni siquiera conozco en persona. Y no me quejo, eh... que me gustó recibir todas y cada una de las felicitaciones.

Y es que esto de acordarse de felicitar a alguien (normalmente porque tienes su cumple apuntado en la agenda o porque te lo recuerda el Sr. Facebook) con quien no tienes prácticamente contacto (o ninguno en absoluto) el resto del año, por falta de ganas de uno, del otro o de los dos, para mí no tiene mucho sentido. Sí, llamadme antiguo, pero que me expliquen qué sentido tiene... Entiendo que las cosas van muy rápido y que a veces es difícil buscar momentos para quedar o comunicarse con los demás... por el trabajo, la distancia, la familia... ¿pero durante todo el año? Y es que hoy en día las relaciones interpersonales son algo muy secundario... esto en mi época no pasaba...

Total... que ya soy un cuarentón... ya soy un hombre (porque no suena muy buen decir "un chico de 40 años", ¿no?). Y paulatinamente, a medida que he ido llegando a los 40, he ido viendo algunas cosas de forma diferente... la gente, el mundo, las relaciones interpersonales, a mí mismo, el amor, la amistad, la soledad, el sexo, la vida... Aunque quizás no he cambiado tanto en esencia, sí que he evolucionado, en mi forma de ser y en mi modo de ver las cosas. Gracias a las experiencias y a las personas con quienes me he cruzado en mi camino por la vida, de las que he intentado aprender algo e incorporarlo.

Como cantó Serrat: "fa 20 anys que tinc 20 anys, y encara tinc força y em sento bullir la sang"... ¡Sumo y sigo!

sábado, 28 de julio de 2012

Caminante no hay camino...

El otro día en ese lugar aburrido donde unos van a mostrarse, algunos a inflarse, otros a charlar, y unos pocos a mantenernos más o menos en forma (eso... el gimnasio), mientras estaba en esa máquina que... eh... ¿cómo se llama?... bueno, da igual, estaba allí dale que te pego quemando algunas calorías, y mi mente, abstraída (ya que no había cuerpos a la vista con los que distraerse), se puso a divagar en pensamientos abstractos y filosóficos (y no tan abstractos ni tan filosóficos), llegando al siguiente axioma (ya que estamos, vamos a usar palabras que suenen a algo importante y trascendental, ¿no?):

"Cuanto más pienso en el sentido de la vida, menos sentido tiene".

Sí, ya sé... tiene tela...

Y entonces se me ocurrió (gran ocurrencia la mía...) que tal vez es mejor no plantearse si la vida tiene o no tiene sentido, porque quizás:

"El sentido de la vida es simplemente vivirla".

Sí, sí, ya sé... gran descubrimiento... Pero fue mi momento de iluminación en el gimnasio, ¿qué le vamos a hacer...?

La cuestión es que desde siempre tendemos (los humanos) a buscar algo que le dé un sentido a la vida, algo que la explique. Y la sociedad (que al fin y al cabo no es más que la suma de cada uno de nosotros, añadiéndole conservantes, colorantes y potenciadores del sabor...) nos ha marcado la pauta de que la chicha de la vida llegará más adelante.

Es decir, que algo concreto (pero que nadie sabe exactamente qué es y no nos ponemos de acuerdo) que tiene que venir va a ser lo que le dará el sentido a la vida. Sea algo externo, posterior a la vida, religioso, místico o trascendental, o bien algo más terrenal por convenciones socio-culturales, cinematográficas, familiares o tradicionales: el cielo, jubilarse y disfrutar de los hijos y nietos, la sabiduría, el encuentro con Dios, encontrar a tu media naranja, disfrutar de todos los placeres posibles, el encuentro con tus seres queridos fallecidos, ser feliz, llegar a la perfección, pasar a la siguiente vida, el amor, tener hijos...

Yo personalmente siempre he pensado que estamos aquí para aprender. Sí, sí, para aprender, así, en general. Luego resultó que eso ya lo decían los Budistas desde hace mucho tiempo, que además lo integran en un sistema de reencarnaciones en el camino de la iluminación (perdón a los Budistas por la simplificación). Pero a pesar de seguir en mi cruzada por aprender (de mí, de los demás, de las experiencias, de la vida...), la cosa se me queda corta y, como decía, acabo encontrándole cada vez menos sentido a todo esto.

Porque con lo de aprender... al final igual sabes mucho (o no), pero ¿y entonces qué? Y además, ¡ya sabemos que nadie quiere estar con el listo de la clase (que es el repelente, claro)! Los populares son los que son graciosos, lanzados, carismáticos, ocurrentes, marchosos, valientes, decididos... Aunque la verdad es que yo nunca he querido ser popular... pero eso es ya otro tema...

Alguien dijo que "la vida es una enfermedad mortal de transmisión sexual" (que además tiene una tasa de mortalidad del 100%...). O si lo vemos desde otro punto de vista puramente biológico, somos como cualquier otro animal, sea una mosca, un conejo, un elefante... o una cucaracha. Sólo que con más conexiones cerebrales y más consciencia. Y visto así... como dice la típica secuencia del ciclo de la vida: nacemos, crecemos, nos reproducimos (bueno, eso no todos, aunque al menos nos quedemos con la parte placentera del tema) y morimos. Y vuelta a empezar, generación tras generación. ¿Es ese entonces el verdadero sentido de nuestra vida: perpetuar la especie?

Y si hablamos de Dios como excusa (desde mi punto de vista, claro) para darle un (supuesto) sentido a la vida, pues está muy bien para quien le sirva... Yo prefiero que no tenga sentido que creer en algo sólo para darle a la vida un sentido que supuestamente me reconforte. Puestos a creer, creo más en el ser humano y su potencial que en cualquiera de los dioses de las religiones.

Se puede uno decantar por la parte deprimente de que la vida no tiene ningún sentido, en plan nihilista, o pasarse al lado hedonista y buscar sólo el placer (o lo que sea). En cualquier caso, abandonar y tirar la toalla por no encontrarle sentido a la vida me parece bastante cobarde... es darse por vencido y por fracasado... 

Ya que estamos aquí, pues intentemos vivir, con o sin sentido, hacerlo lo mejor que podemos, sabemos, nos dejan o nos dejamos... y si hay un sentido o no, ya lo veremos o no cuando llegue el momento, ¿no?


Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

sábado, 21 de julio de 2012

THE DARK KNIGHT RISES (V.O.S.)

Pues casi mejor que el Sr. Wayne se hubiese quedado en casa tranquilo coleccionando sellos o algo... Y con esto casi ya tengo hecha la crítica, ¿verdad?... Vale, vale... lo tengo que argumentar, ya voy...

A ver... la película empieza más o menos "bien" (sí, entre comillas...): una serie de escenas (por otra parte muy típico en las pelis de acción) en las que no se sabe muy bien qué pasa, por qué pasa, ni quién es quién. Quizás un poco complicado para empezar, pero vale... creamos expectativas...

Luego empezamos a introducir a los personajes... Vale... Y la historia empieza a explicarse... y a partir de ahí, ya la hemos cagao...

Porque la película no va subiendo de tono hasta llegar a un punto álgido seguido de un desenlace impactante... No... La película se hace completamente plana. Sí, claro, van pasando cosas, acción, efectos... pero los supuestos momentos (pocos) donde parece que se quiere dar tensión o se pretende sorprender al espectador, o bien te los esperas, o directamente sabes qué va a pasar, o no es muy impresionante que digamos...

Y llegamos a un final donde concentramos varias cosas: supuestas sorpresas, desenlaces de los desenlaces... todo un poco apelotonado... como si no les hubiese dado tiempo repartirlo todo a lo largo de las 2h y 45 min que dura la película... ni siquiera dentro de los últimos 45 min...

La actuación: nada destacable... De hecho, los personajes me parecen todos muy poco creíbles. Exceptuando al malo maloso, que en su mayor parte sí me gusta: malo, muy malo... te da miedo cruzarte con él. La historia: bueno, no está mal, pero tampoco la veo muy convincente...

Lo que salvo de la película: el supervehículo de Batman, que resulta muy realista por los toques de inestabilidad al moverse; el mayordomo Alfred (es un personaje que casi siempre me ha gustado, y aquí al actor creo que le queda muy bien); el malo maloso, como he comentado antes; la banda sonora, incluyendo el haber metido momentos de ausencia de sonido ambiental; el haber introducido que los personajes sean más humanos (algunos malos tienen algo de buenos, el héroe no es invencible, el mayordomo se sincera y saca sus sentimientos más profundos...); ¡y poco más! (de hecho... no se me ocurre nada más...).

Total... que se me ha hecho larga, un poco aburrida en general. No me ha mantenido en tensión y a la expectativa. La volvería a ver sólo para hacer una lista exhaustiva de la cantidad de cosas que te puedes esperar, incongruentes, aburridas, poco convincentes, etc., que pueda encontrar (y encontraría muchas).

Y ahora sí... no me puedo resistir... voy a destriparla, así que si la piensas ver, mejor que no leas esto porque voy a contar cosas concretas de la película en los siguientes párrafos. Que conste que aviso.

Empecemos con el Sr. Wayne... Vale, lleva unos 8 años encerrado, y está cojo... y esperan a que decida volver a ser Batman para ponerle una superprótesis (en cuyo aspecto no se han matado mucho)... ¿No se la podían haber puesto antes?

El gran físico nuclear, en cuestión de minutos y fuera de su laboratorio (en plena planta de energía sostenible), transforma un reactor de fusión (nuclear) en una bomba nuclear... No tengo ni idea de qué sería necesario para hacerlo ni cuánto se podría tardar... pero al menos uno diría que hace falta currárselo un poco más, ¿no?

Al Sr. Wayne le rompen la columna vertebral.. o prácticamente. Pero resulta que lo que le pasa es que del golpe que le dieron sólo se le salió una vértebra de sitio... (claro...)... que además sólo le duele mucho cuando se mueve... y eso se coloca en su sitio de un rodillazo, te quedas colgado un tiempo, y con eso ya te recuperas y puedes hacer flexiones tan ricamente. ¡A ver si aprenden los osteópatas!

En el pozo-prisión se ve como uno que intenta salir, cae y, aparte de la sacudida con la cuerda que debe dañar levemente su columna, se pega unos tortazos contra la pared del pozo que dan a entender que no queda vivo. Vale. Pues el Sr. Wayne, no cae una, sino dos veces... (después de los daños en la columna descritos anteriormente)... y ¡nada grave, que no se alarme nadie!

Seguimos con el pozo... Vale, sale del pozo... nos lo vamos a creer. Y se ve un paisaje que podría ser del Medio Oriente o alrededores (en realidad esos exteriores se filmaron en la India). Y poco después (como mucho parece que puedan haber pasado unos días) aparece en Gotham City... ciudad estadounidense (Medio Oriente... Estados Unidos... es una distancia considerable...), sin explicar, ni tan siquiera insinuar, cómo demonios ha llegado, y tan rápido.

En una de las peleas en particular (por poner un ejemplo), los malos (cinco o seis al menos) acorralan al poli (el futuro Robin), y aparece Batman. Todos los malos con sus armas... y diría que no se oye ni un solo disparo... A una distancia media de metro y medio de Batman, digo yo que al menos uno podría haber disparado a Batman y hacerle pupita... pues no... Bataman va dándoles uno a uno hasta que acaba con todos. Guay.

Introducen gratuitamente a Catwoman. Vale, no hay problema. Pero no recuerdo que nadie la nombre ni una sola vez... Y como ladrona (¡¿sin disfraz de Catwoman?! - como cuando roba al Sr. Wayne...) se la busca por todas partes y todo el mundo puede acceder a información sobre ella (de ahí que quiera borrar cualquier registro existente sobre ella). No sé, no lo veo muy coherente. Se supone que el disfraz es para hacer de mala, robar y esas cosas sin que nadie la reconozca... pero al principio sale robando sin ser Catwoman, y de repente más adelante aparece con el disfraz... ¿Se le ocurrió la noche anterior y se pasó la noche cosiendo?

Sigo, sigo... Grandes momentos de supuesto dramatismo, tensión o potencial sorpresa: 1. ¡El malo maloso ha derrotado a Batman! ¿Lo habrá matado? 2. ¡El Sr. Wayne va a subir el pozo sin cuerda! ¿Caerá y se matará? ¿Logrará salir? 3. ¡Finalmente consiguen encontrar la bomba nuclear! ¿Pero bloquearán la señal del detonador a tiempo? 4. ¡Catwoman va a abrir un túnel de salida de la ciudad! ¿Se marchará y abandonará a Batman y a la ciudad entera? 5. Ehm... pues no, no recuerdo más momentos "álgidos" (entre comillas, sí...). En alguno de esos casos ves venir lo que va a pasar... en el resto ya lo sabes. Así que la supuesta sorpresa o el momento "uaaau..." brilla por su ausencia.

Más... Si lo he entendido bien la máscara del malo maloso (que se llama Bane) le anestesia del dolor insoportable resultado de la pelea que hubo por proteger a la niña, cuando ésta huyó del pozo-prisión, además de la intervención del "medico" de la prisión... Bueno, yo creo que después de entre 20 y 30 años (desde que la niña es pequeña hasta el presente donde debe tener 30 y algo, digo yo) las heridas y cualquier cosa que le hayan hecho en la nariz y en la boca ya debe estar todo más que cicatrizado y como mucho puede dolerle algo con los cambios de tiempo... (de hecho, cuando lo sacan de la prisión, mucho antes del presente, y relativamente poco después del incidente, está Bane tranquilamente sentado simplemente con unos trapos a modo de vendaje en la cara... aguantando el dolor insoportable como un campeón, sí señor...).

Al pobre Bane (hasta le cogí cariño...), humanizado al final, tan disciplinado él, todo calculado y en su momento... de repente le da un ataque de rebeldía y decide matar a Batman antes de tiempo... Vale... Y entonces, después de que no haya manera de que Batman (ni nadie) derrote a Bane en casi 2 horas de peli, aparece Catwoman ("¡ooooh, qué sorpresa!") y se lo carga con un supertiro de la supermoto... Mira que era fácil y no se le había ocurrido a nadie antes...

En las pelis anteriores de la trilogía recuerdo una Gotham City bastante oscura, gótica, misteriosa, peligrosa... mientras que en ésta peli Gotham City es simplemente... Nueva York.

La mala malosa tarda ni más ni menos que 8 años en decidirse a destruir Gotham City como quería su padre... Bueno, vale... Pero consigue llenar de explosivos el subsuelo de supuestamente TODA LA CIUDAD sin que nadie se haya dado cuenta de nada... Y el futuro Robin casualmente de repente descubre que en una fábrica de hormigón hacen explosivos (y claro, deduce inmediatamente que están colocados en el subsuelo donde todos los polis están y que es una encerrona).

En pleno final "apoteósico" (sí, comillas de nuevo), con una bomba nuclear a punto de estallar, Batman reaparece y lo primero que hace es dedicarse a hacer con gasolina un caminito en el hielo y la figura de un murciélago en una fachada (muy mal dibujado, por cierto), a dejar una antorcha en el hielo, y a esperar allí al lado (sobre el hielo) pacientemente para que los que vayan andando sobre ese fino hielo, enciendan la antorcha y la tiren justo en el caminito de gasolina para que se prenda la figura del murciélago... Mira que es apañao el Batman, ¿eh?, tanto se pone a pegar a los malos como te hace filigranas con gasolina en cualquier superficie.

Va a morir, va a morir, va a morir... ¡Pues no! Ni siquiera le hacen morir, que al menos hubiese sido un... "vaya... ¡qué sorpresa!, ¡han tenido los huevos de matar a Batman!"... Pues no señor... Pero entonces: por una parte Batman dice (mentirosillo él...) que a su supervehículo no le funciona el piloto automático (cosa que "hábilmente" nos hacen saber antes... a pesar de que si los cazas y las naves espaciales tienen piloto automático... tras inventar el Sr. Fox tantas cosas y tan guays, no debería costar tanto ponerle piloto automático al trasto ese... aunque sólo sea en "modo línea recta", pero bueno...), por otra parte Robin entra en la historia dejando un final abierto... Pero ¿se supone que Batman mintió para desaparecer definitivamente y vivir felizmente retirado del estrés de ser héroe? Entonces a Robin, tras descubir la Batcueva y tal, no le queda otra que reemplazar a Batman en vez de acompañarlo como siempre ha sido. ¿O es que Batman miente y simula no poner el piloto automático para que los espectadores nos lo creamos y así poder acabar luego la peli con un "¡Sorpresaaaaa!, ¿a que no os lo esperábais?" (Batman mentirosillo, y guionistas tramposos...).

Vale, es una peli y evidentemente nada es real... pero al menos que se esfuercen un poco en hacerlo creíble, coherente, con cierta lógica (aunque sea una lógica que aplique sólo en la película)...

En fin... Aquí está el trailer, que me parece más distraído (y prometedor) que la peli... (lástima que empiece con el himno estadounidense...).

domingo, 15 de abril de 2012

SUPER 8 (V.O.S.)

Decepcionante. Esperaba mucho más tras ver el trailer, y esperaba mucho más de una peli donde Steven Spielberg está metido. Y ha resultado ser un sofrito de ET, los Goonies y Alien, entre otras...

Empieza muy bien, hasta llegar a la gran escena del tren. Aparte de muy buenos efectos, empezamos con un sutil guiño sobre el argumento que vendrá... muy prometedor. 

Luego se desvela un poquito más (y cuando digo un poquito... digo muy poquito)... y ya sigue todo plano, sin una real evolución de la historia hasta que llevas hora y cuarto de película, y entonces se desvela todo lo que se tiene que desvelar. Y en la media hora final es cuando pasa todo, digamos (un todo que tampoco es tanto...).

Personajes poco creíbles, aunque bien actuados, escenas poco creíbles (por ejemplo, descubriremos que el magnetismo decide qué atrae y qué no...), y no hay grandes sorpresas ni descubrimientos.

El intento por mezclar ciencia ficción y acción con sentimientos y vidas personales de los personajes no está muy conseguido... (a pesar de la experiencia de ET...). También está muy bien al principio, pero van siendo como dos historias paralelas, sin encuentro, cada una por su lado (tipo The Walking Dead, hablando de zombies...). El único punto de contacto, es que la parte de acción "justifica" (muy directa e ingénuamente) algunos cambios en las relaciones emocionales entre los personajes.

Total, una peli distraída... pero mejor no verla con muchas espectativas. Es como un refrito con viejos personajes y una historia nueva, aunque no del todo. Y si la veis, ved los créditos finales.

Ah, y creo que han reciclado los ojos de ET.


sábado, 7 de abril de 2012

BLANCANIEVES / MIRROR, MIRROR (V.O.S.E.)


Muy buena. Me esperaba una historia más de Blancanieves, más o menos para niños, y me sorprendí muy gratamente.

Es la historia de la Blancanieves, sí. Podemos fácilmente reconocer a todos los personajes que recordamos del cuento, o de la peli de Disney: la madrastra mala, el rey bueno, Blancanieves, los 7 enanitos, el príncipe azul, el espejito, espejito mágico... incluso la manzana envenenada. Pero es como si las escenas se hubieran ido intercambiando, casi aleatoriamente, con añadidos por aquí, cambios por allá, alguna extracción... y voilà!, sale una historia con pies y cabeza, en mi opinión muy bien conseguida.

En la película se sacan cosas de contexto, se cambia el orden de la historia original y se le da una estética exagerada, recargada y muy ecléctica (barroco-rococó, modernismo, Bollywood...) pero muy acertada, dando un resultado que sorprende y que además te mantiene siguiendo los acontecimientos y con ganas de ver cómo se desarrollarán. Todo acompañado de un humor muy bien puesto.

Creo que consigue el difícil equilibrio entre gustar y distraer a los niños y a los adultos, con una buena calidad.

Destaco el papel de Julia Roberts... ¡que hace de mala! Poco acostumbrados estamos a verla en un papel de mala.

Efectos especiales aquí y allá, pero sin exagerarlos, en su punto justo.

Ah, mejor no mirar el trailer para poder disfrutar de todas las sorpresas.

Y por último, me hizo gracia reconocer detalles del modernismo barcelonés.

Total, que precisamente lo que me gustó fue el esfuerzo por hacer un plato diferente usando los mismos ingredientes, y el sacar las cosas de contexto para darle un giro inesperado (y normalmente gracioso).

jueves, 5 de abril de 2012

JOHN CARTER

Mejor de lo que esperaba, aunque no sea una película de las que sales del cine diciendo "uauuuu".

Es básicamente una película de acción y de efectos especiales. Pero por suerte no se queda sólo en buenos, malos, chica mona, héroe guaperas y chachas, monstruos, batalla y boda. Hay algo más: una historia algo más elaborada.

Aunque en realidad no tiene el mismo argumento, me hizo pensar en una versión reducida de Avatar.

Y se permite alguna que otra licencia que ni siquiera es realista o creíble dentro de la historia en la peli.

Los efectos están muy bien, que es lo que más cuenta. Y la actuación, pues tampoco es lo más destacable, pero tampoco pasa nada.

Está bien verla en el cine por los efectos, pero tampoco es imprescindible.

Total, que no está mal, pero no es en absoluto una peli de esas que hay que ver.

martes, 3 de abril de 2012

DICTADO

Correcta.

No es mala, en absoluto, y la trama no está mal. 

Pero a la puesta en escena le falta algo para mi gusto. Se me hizo un poco larga, un poco lenta y eché de menos más dosis de misterio e intriga.

Sí que hay cierto misterio y cierta intriga. Pero hubo momentos en los que tanto niña arriba, niña abajo casi me llega a cansar un poco en vez de ir despertando más y más incertidumbre y ganas de saber qué pasa y por qué.

Quizás la primera parte (la introducción) es demasiado larga, y quizás una vez empieza finalmente el misterio y la intriga, no hay entonces una gran evolución... la película se hace un poco plana. No va creando expectativas crecientes. Hasta que se desvela el misterio, y entonces no hay una gran sorpresa (tipo El sexto sentido o Los otros) sino más bien un "ah, era por eso".

La actuación, en general, muy bien. La niña y la chica excelentes, pero el prota me parece un poco sobreactuado. Quizás está hecho a propósito para darle un aire de sabelotodo que oculta algo... No sé.

No la encuentro una gran película, ni es un bodrio. Me esperaba más.