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jueves, 17 de junio de 2021

TEATRO: Boira a les Orelles (El Maldà)

Cuando vi el título de esta obra de teatro, en alguna red social, me llamó la atención (¡claro!).


Leí un poco más de la trama, y... ¡me llamó aún más la atención! Dice así:
BOIRA A LES ORELLES. L’Enric neix l’any 1984 a Barcelona. No és fins als 5 anys que es confirma que té sordesa profunda. Els seus pares, músics, aposten per la llengua parlada, enlloc de la llengua de signes. A partir d’aquí comença el seu aprenentatge a través de la logopèdia, l’escola, la música i el mateix entorn familiar. Estudia la carrera d’arquitectura i el fet de pertànyer a la companyia Els Pirates Teatre defineix el seu camí cap a l’escenografia.
5 palabras que la obra tiene en común conmigo, y una por la que estoy interesado (la lengua de signos, y por extensión la comunidad sorda).

El resto de la descripción me pareció muy interesante:
A través d’aquesta experiència viscuda en primera persona, Els Pirates presenten un nou espectacle de creació col·lectiva, que parla de l’acceptació, la convivència, els prejudicis i el desconeixement profund que tenim de les diversitats funcionals.
Pues nada, ¡había que verla! La hacían en El Maldà, en Barcelona, una pequeña sala de teatro.

Fui uno de los días en los que la actuación era con intérpretes de lengua de signos catalana (LSC).


Me sorprendió mucho cómo se presenta la obra. Me esperaba una actuación teatral "habitual", con sus personajes, representando la vida del protagonista, sus experiencias y sus situaciones.

Y en realidad se trata más bien de "teatro-documental". Sí que se actúa (y mucho), y sí que se expone la vida del protagonista, pero de una forma diferente, original, y muy sorprendente. La obra te mete dentro de la vida del protagonista, y a la vez hace, de una forma muy hábil y directa, que la historia sea casi una "excusa" para exponer problemáticas y situaciones que fácilmente puedes extender y aplicar a otras personas y situaciones similares, incluso a la vida cotidiana y en otros contextos.


La obra empieza con 3 personajes en escena, y sus correspondientes intérpretes. Ese primer instante te desconcierta un poco (o bastante), pero ya marca el tono de la obra.

En realidad hay un cuarto personaje, el verdadero protagonista de la historia, Enric, que está presente a lo largo de la obra, de diversas formas: en las conversaciones de los 3 actores, en proyecciones de vídeos de su infancia, en proyecciones de entrevistas sobre sus experiencias, en las explicaciones de sus circunstancias...

Pero en mi caso no fueron 3 + 1 actores, sino que fueron 6 + 1, ya que los intérpretes de LSC no eran únicamente intérpretes, sino que casi siempre actuaban como verdaderos actores.

Además de una escenografía muy sencilla, pero muy efectiva, disfruté de una muy buena interpretación de los actores (de Els Pitates Teatre), que te llevan de un ámbito a otro, de una escena a otra, y camaleónicamente van tomando diferentes papeles.

No sólo se explica una historia, la de Enric, también se trata de una crítica (constructiva y necesaria) sobre los prejuicios, la dificultad social de integrar y "normalizar" la diferencia, y además es una "lección" de lo que es y no es la sordera, y de lo que es y no es una persona sorda. Y de que hay muchos tipos de personas sordas. Como de personas oyentes.

Es una obra muy completa, en el sentido que concentra dosis de varias categorías escénicas y audiovisuales: teatro, música, coreografía, dialogo, monólogo, entrevista, documental, canto, vídeo... mezclando además estilos más "clásicos" con otros más "contemporáneos".

En el caso de las funciones accesibles, también se añadía la potencia visual que da la lengua de signos.

Y todo con mucho humor, un humor didáctico y lleno de profundidad.

domingo, 12 de marzo de 2017

TEATRO: DIRTY DANCING

Genial. Todo un ESPECTÁCULO (sí, en mayúsculas).

Aunque se suele clasificar como un musical, en realidad es muy poco musical. Hay mucha música, pero es más teatro que musical. De hecho, los protagonistas no cantan (como sucede en la peli), se centran en actuar (justillo, no es el punto fuerte...) y en bailar (mucho y muy bien).

Por supuesto, es una versión teatral de la conocida película "Dirty Dancing" con Jennifer Grey como Frances "Baby" Houseman y Patrick Swayze como Johnny Castle.

Una película estrenada en 1988 en España, una historia que trata temas totalmente vigentes: las diferencias sociales, el aborto, el ser uno mismo, la honestidad, los prejuicios, la liberación de la mujer (aún actual), la integridad, la justicia... y, cómo no, el amor.


En este caso los protagonistas están interpretados por Amanda Digón y Christian Sánchez. En ambos casos desarrollan unos personajes ya muy conocidos, lo que no es nada fácil. Y los dos consiguen que identifiques a los actores de la película original, tanto por el aspecto (el peinado y la ropa ayudan mucho, claro) como por los movimientos y la actitud. Además de bailar fantásticamente.


Una "pega" es que los diálogos eran un pelín acelerados. Algunas pausas y un poco menos de velocidad habría dado más naturalidad a los diálogos.

La actuación, en general, es flojilla, ya que recitaban más que interpretar. La velocidad tampoco ayudaba...

La escenografía y puesta en escena, estupenda. Un trabajo de producción muy bueno. Con unos cambios de "escenario" muy currados. A destacar la escena en el lago, que está muy muy conseguida, realizada de una forma muy original y realista. Y un final apoteósico, que te levanta del asiento.

Viendo esta obra, revives paso a paso la película, con sus sentimientos, personajes, emociones, diálogos. Quizás incluso más intensamente por la realidad y presencia de la actuación en teatro.

Hay algunos puntos clave, de esos a los que todo el mundo reacciona o incluso espera. Uno de ellos es la escena en el lago que, como ya he comentado, es de uau, excepcional. OJO - en el resto del párrafo desvelo algo que quizás mejor que no leas para que sea más sorpresa. Además, está el momento en el que el buenorro de Johnny Castle/Christian Sánchez enseña el culo (como hace Patrick Swayze en la peli, pero recreándose un poco para disfrute de los asistentes). También está el momento en el que Johnny entra por el pasillo de platea hacia el escenario. El momento final de la actuación de Johnny y "Baby" con "(I've Had) The Time of My Life". Y, por supuesto, el momento del famoso salto del ángel, tan esperado y emocionante.

Además, muy acertadamente se introduce el contacto con el público, explicito e implícito. Y el implícito a veces incluso te hace sentir que estás en el hotel Kellerman's, sentado en una mesa entre los demás personajes.
 

Divertido, espectacular, emocionante, para pasar un muy buen rato disfrutando de actuación, escenografía, música y baile, que ponen sobre la mesa ciertos valores. ¿Qué más se puede pedir?

domingo, 12 de febrero de 2017

LA LA LAND (VOS)

Muy buena, innovadora y refrescante.

Más que un musical (que lo es), me ha parecido un homenaje a los antiguos musicales, con referencias a "Cantando bajo la lluvia", "West Side Story", "Un americano en París" o "Grease", por ejemplo. Por supuesto hay partes cantadas, pero tampoco tantas, y algunas son bailadas sobre una melodía instrumental. En todo caso es una versión más moderna de los musicales.


Bueno, antes me detengo un poco en el título. Como sabemos, "land" es "tierra", así que lo primero que podemos pensar es que se trata de "la tierra o el país del la, la", y como es un musical, pues eso: "la tierra de la música", o algo similar. Bien. Pero la cosa tiene más miga.

En inglés, "estar o vivir en la-la land" significa "pensar que cosas que son completamente imposibles pueden pasar, más que entender cómo son realmente" (Cambridge Dictionary), o "estar en un estado mental de ensueño y euforia, fuera de la dura realidad de la vida, o estado mental de alguien que no es consciente de lo que pasa en la realidad" (Merriam-Webster).

O sea, "estar en babia" o "estar en las nubes".

"La la land" es, pues, un lugar imaginario, de fantasía, donde te pierdes cuando piensas en un mundo ideal, o en tu vida ideal, donde están los sueños...

Además, "LA" es la abreviación de Los Ángeles, que es donde se desarrolla la historia de la peli. Y "LA-LA Land" también se usa como apodo de Los Ángeles o específicamente de Hollywood (Oxford), seguramente haciendo referencia al sueño de ser estrellas que tienen muchas de las personas que están en Los Ángeles.

Bien. Pues el juego de palabras del título en realidad ya nos está introduciendo en lo que va a ser la peli.

Empezamos con una canción que establece un tono de alegría, diversión, energía, felicidad... Tuve ganas de levantarme y ponerme a bailar. ¡Vaya inicio! Y al final casi aplaudo, como si toda esa gente hubiera estado realmente allí delante.

Y claro, un inicio así, establece ciertas expectativas...


Tras esa explosión de energía de la canción inicial, la primera parte de la peli baja el nivel.

Aunque no está mal, resulta una historia un poco típica, con una buena actuación, con la atmósfera y colores que te llevan a los antiguos musicales... Bien, correcta. Pero sin más. Un poco típica, un poco monótona, hasta un poco pastelosa...

Te vas metiendo en la historia y piensas que es la historia de amor de siempre, y que no parece que vaya a dar mucho más de sí. 

Aunque aparecen los sueños de cada protagonista, y sus intentos de conseguirlos, el hilo parece centrarse más en la relación entre ellos.

Eso sí, ya en esa primera parte se plantea una gran disyuntiva: elegir el sueño de tu vida (en este caso profesional-artístico) o elegir el amor. ¡Vaya dilema!

Cómo no, los protas apuestan por el amor (en una típica romántica historia de amor, ¿qué podemos esperar?...).

Peeeeero... llegamos a un punto de inflexión.

¡¡¡OJO!!! A partir de ahora, aunque no desvelo los hechos, sí que hablo de lo que sugiere la peli. Así que, si no la has visto, mejor que te lo saltes hasta la frase en NEGRITA Y SUBRAYADA para mantener la sorpresa...

Lo que pasa es que la peli ha empezado con un lado del dilema: el del amor.


Y la segunda parte te baja de las nubes amorosas, pasándose al otro lado del dilema: el del sueño de tu vida.

Y la cuestión que nos plantea la peli es que sacrificar tus sueños por alcanzar el amor, no funciona, no va a darte la felicidad (esa que ansiamos y con la que empezamos la peli).

Los protas tienen a su amor, pero les falta ese sueño, esa pasión, lo que les hace vibrar. Y en este caso sacrifican el amor por perseguir sus sueños.

Y ahí empieza la tercera y última parte, con otro punto de inflexión. 

¡¡¡OJO!!! Si has decidido seguir leyendo sin haber visto la peli, ahora viene un verdadero spoiler. ¿Seguro que no quieres saltártelo?

En esta tercera parte es donde la peli te hace pensar más en las dos opciones del dilema y se plantea claramente el mensaje. Bueno, en realidad me parecen dos mensajes:
  1. Sigue tus pasos y alcanza tus sueños, a pesar de que tengas que sacrificar cosas importantes (como el amor). Si algo te apasiona, ves a por ello.
  2. Puede ser que no tengas que sacrificar el amor por alcanzar tus sueños.

Hemos visto las dos opciones, amor o sueños, y ahora, de una forma casi más real que lo visto en las otras dos partes (en forma de recuerdos, grabaciones del pasado, como algo que realmente hubiera pasado), se nos presenta otra posibilidad, otra opción más: vemos lo que habría podido pasar si los personajes no hubieran dado por supuesto que había que elegir entre el amor y los sueños.

Muchas veces asumimos que no se puede tener todo, que hay que elegir. Y es posible que a veces no sea necesario renunciar a algunas cosas para conseguir otras. Pero en cualquier caso, hay que priorizar y caminar hacia tus sueños.

En resumen:
  • La canción inicial es un prólogo que da el tono, el objetivo: euforia, felicidad.
  • La primera parte consiste en conocer a alguien especial, enamorarse, encontrar el amor, dejar por ese amor los sueños en segundo plano, aunque los sueños siguen ahí requiriendo ser cumplidos.
  • La segunda parte consiste en elegir el camino que conduce a realizar los sueños que has querido y seguido siempre, conseguir que esos sueños se hagan realidad, renunciando al amor por alcanzarlos.
  • La tercera parte plantea la duda de si es necesario abandonar el amor por alcanzar los sueños, y presenta la opción de poder conseguir los sueños y mantener el amor, sin necesidad de renunciar a ninguno de los dos.
  • Al final lo importante es haber tomado decisiones, tener un objetivo, seguir un camino, realizar los sueños que te apasionan, llenan y satisfacen.
  • Y todo acompañado con música y canciones (cantadas y/o bailadas) que subrayan lo que se siente al pasar por cada momento.
El final es inesperado, y muy bien hecho, técnica y argumentalmente. Desde un punto de vista muy romántico, es un final triste. ¡Qué pena que consigan sus sueños y no lo hagan juntos! (yo habría llorado a moco tendido si hubiese visto la peli en casa solo). Pero cada uno ha seguido sus pasos, según sus prioridades. ¡Y así es la vida!

En ese final, cuando se encuentran y a ella se le pasa por la cabeza lo que habría podido pasar si hubieran continuado juntos, parece que uno de los dos va a dar un paso hacia el otro, que se reencontrarán, que retomarán de alguna forma su historia de amor (ahora ya realizando sus sueños). Pero no. La película te baja de esa "la-la land" y te pone los pies en la realidad, mostrándote (casi como con un bofetón) que la vida sigue según las elecciones que hemos hecho, con cierta puntual melancolía de lo que hubiera podido ser, pero con la satisfacción de hacer lo que te apasiona.

Aunque yo pienso que al final queda un resquicio de duda sobre si realmente se consigue a la satisfacción y felicidad al cumplir los sueños habiendo renunciado al amor.

¡YA PUEDES SEGUIR LEYENDO!

La cuestión no es que sin amor no se pueda ser feliz, o que sin cumplir tus sueños no se pueda ser feliz. Sino que renunciar a algo que quieres por conseguir otra cosa (sea sueños o amor), quizás no sea el camino, quizás no sea necesario, y quizás esa renuncia no nos lleve a ser felices. Quizás.

Pero lo principal es que cada uno tiene sus prioridades, sus sueños, y hace sus elecciones, independientemente de lo que podría haber pasado.

Los dos actores coprotagonistas, Ryan Gosling y Emma Stone, realizan una estupenda interpretación, realista y verosímil. Los dos actores encajan perfectamente, sin sobresalir ni taparse el uno al otro. Son dos personajes normales, con sus problemas, con sus inseguridades, con sus talentos, con sus necesidades, con sus manías, con su humor, con sus sueños... Y plasman perfectamente el proceso de enamorarse y la vida en pareja, como en la vida misma. Hay escenas entre ellos que son totalmente cotidianas y factibles en cualquier pareja. Y te hacen querer que les vaya bien.

La escenografía, la imagen, y el color, todo muy bien conseguido, te meten en esa atmósfera de los musicales tradicionales. Y sin embargo es tan realista que a pesar de todo se siente muy actual. Los planos la hacen muy teatral, como si estuvieras viendo a los actores y las coreografías allí delante.

Y la música, muy buena, tanto por las melodías, como por las voces. La canción principal, "City of stars", se convierte en hilo conductor, en el alma de la historia. Los cantantes no son extraordinarios, lo que creo que ayuda a que las canciones no sobresalgan por encima de la propia historia. Es decir, no se trata de un musical donde lo guay es la banda sonora y la historia es casi una excusa para disfrutar de las canciones. Sino que las canciones, las melodías, los bailes, son más bien una forma de escenificar los sentimientos que brotan durante la historia, sin distraerte del argumento, sino complementándolo.

Todo, canciones, protagonistas, escenografía, se aglutina para contar esa historia, sin destacar más una cosa que la otra.

Bueno, y tras ver la peli, si no te gusta el jazz, tal vez empiece a gustarte.

Total, que me parece un planteamiento muy original y diferente, tanto en el concepto como en la realización. Y, tal como a mí me gusta, da qué pensar, en este caso sobre tu propia vida.


La peli es una incitación a tener sueños y seguirlos, y tener pasión por ellos. Aunque haya que renunciar a lo que no permite llegar a esos sueños. Quizás no haya que renunciar a todo, pero al final lo que importa es hacer las elecciones en la vida, y seguir adelante.

Es una peli romántica, graciosa, realista, con cierto toque dramático, y muy original. En todo caso, no esperes un típico musical o un musical 100% musical, y ten paciencia durante una primera parte con esa historia un poco más típica y tópica (aunque no llega a ser aburrida).

La recomiendo sin duda.





domingo, 15 de enero de 2017

LA LLEGADA

Diferente. Y a mí me gustó.

Al acabar la película tuve la sensación de que, de toda la sala del cine, a nadie le gustó la peli. Excepto a mí.

Aunque hay mucho efecto especial, no es una peli de "acción alienígena", con tiros, lásers y una gran batalla interestelar. Nada de eso. De hecho es una peli que se nos puede hacer bastante lenta (quizás a propósito).

Es una peli más bien de pensar.

Por una parte hay una trama sobre los extraterrestres que llegan, y qué hacen aquí, y por otra parte hay otra trama sobre la prota. Y las dos tramas se entremezclan hasta que finalmente una no puede estar sin la otra. Pero en realidad se prioriza el dramatismo de la prota (lo que hace, lo que siente, lo que le pasa), sobre qué hacen aquí los aliens (lo cual se dice, pero no se le da mucha importancia). 

El gran mensaje está claro (y tampoco creo que sea un spoiler...): en este planeta no hay manera de que nos pongamos de acuerdo y colaboremos sin más para el bien común. Es decir, que el tema de la peli sería la humanidad, cómo nos comportamos, y qué deberíamos aprender.

La peli consigue que esa incapacidad de unión y colaboración entre los humanos me diera mucha rabia, por lo real que es. Y esa falta de colaboración humana en realidad es una forma de barrera comunicativa, motivada por el miedo, por el poder, por el egoísmo, por los intereses personales o partidistas, por la competitividad...

Los efectos, la ambientación y la fotografía son excelentes. La nave y sus particulares leyes físicas, los alienígenas, los materiales, todo muy realista. Hay paisajes impresionantes, encuadres muy interesantes, y juegos de enfoque sugerentes. Los encuadres y enfoques también son una forma de diálogo, que apoya el tema de la comunicación.

Me sobró un poco (¡ATENCIÓN, SPOILER!) que los soldados decidieran por su cuenta poner una bomba a los extraterrestres (fin del spoiler). Subraya la idea del miedo irracional que algunos medios extienden, de actuar atacando como defensa ante lo desconocido... pero tampoco creo que aporte demasiado, y no tiene grandes consecuencias en la trama. Y no lo veo muy realista.


En cuanto a los personajes, la protagonista (Dra. Louise Banks) me parece muy conseguida, tanto en la actuación de la actriz (Amy Adams), como en el personaje en sí. Y es un personaje con el que consigues empatizar.

Sólo me parece un poco exagerado (¡ATENCIÓN, SPOILER en el resto del párrafo!) que en tan poco tiempo (y sin ninguna piedra de Rosetta ni mínimas pistas sobre cómo funciona el idioma alienígena) la experta lingüista consiga no sólo tener un vocabulario relativamente extenso, sino que además sabe cómo producir imágenes en ese idioma que los alienígenas pueden entender. Y en ese poco tiempo, tanto la Dra. Banks como alguien en otro lugar del mundo llegan a entender algo muy similar como el motivo de los extraterrestres para venir. Supongo que es licencia poética... o quizás es una forma de evidenciar que si se le ponen ganas, se pueden superar las barreras de comunicación hasta con extraterrestres.

A destacar que la prota de una peli de ciencia ficción no es un soldado, ni un cualquiera que salva el mundo, ni un astronauta... es una lingüista. Normalmente el científico es un personaje secundario, que a veces comete la estupidez más grande que hace que todo va mal. En cambio aquí es la heroína.

Queda un poco ridículo el papel del físico teórico (Ian Donnelly, interpretado por Jeremy Renner). Es muy simpático, pero no hace NADA, aparte de estar ahí, observar y tomar notas. Perdón, hace UN descubrimiento importante. Aparte de eso, la única razón de que lo contraten parece ser (¡ATENCIÓN, SPOILER en el resto del párrafo!) que la Dra. y él se enamoren al final, lo que explica los flashes futuros que son una parte importante de la historia.

En todo caso, me pareció una peli muy interesante. Presenta a los aliens desde el punto de vista de la comunicación. Lo que es bastante original (aunque no único). A diferencia de casi todas las pelis de extraterrestres, no sabemos si son buenos o malos hasta casi el final, y de hecho tampoco entonces lo sabemos realmente.

Además hasta el final no se entiende realmente todo lo que la película va desarrollando, y entonces se descubre que algunas cosas no eran lo que parecían. Para mí ese "anda, entonces resulta que aquello en realidad era..." es un chute muy estimulante. (¡ATENCIÓN, SPOILER en el resto del párrafo!) Se juega con la cronología desde el principio. Nuestro estándar es un tiempo lineal: lo que vemos antes sucede antes, y lo que recordamos es parte del pasado... Luego empezamos a ver cosas que no acaban de cuadrar, y no entendemos, nos desorientamos, nos perdemos un poco... Hasta que finalmente se nos deja claro que se nos ha estado mostrando (y de hecho se nos ha hecho vivir) otra concepción del tiempo (la de los extraterrestres, que la Dra. experimenta al aprender su idioma).

Y por supuesto, dentro de la comunicación, se habla de los idiomas, de la lingüística, de cómo nos comunicamos, de la interpretación de un idioma en otro (y su problemática). Lo que resulta muy original.

Una frase clave es "el idioma que hablas determina cómo piensas"... Es la base de la película, o más bien la base que explica la película, y que le da el giro final que da sentido a los flahes, a lo que pasa y cómo pasa.

Y otro tema importante que se lanza: "si pudieras ver toda tu vida de principio a fin, ¿cambiarías las cosas?". Quizás cambiarlas haría que te evitaras momentos dolorosos, o quizás haría que te perdieras cosas importantes que valen la pena. Y por otra parte, ¿podrías cambiar algo, o estaría el destino ya definido y fijado?

En definitiva, si quieres una peli de acción y alienígenas buenos o malos que nos invaden, ésta no te va a gustar. Si te abres a una historia que te haga pensar un poco y que vaya más allá de los propios extraterrestres, quizás disfrutes de la peli como yo lo he hecho.

Por cierto, esta vez no pongo el trailer, y recomiendo que no lo veáis, porque más que una muestra para dar ganas de ver la peli, es casi un resumen de todo lo principal (menos el desenlace y el giro sorpresa), y creo que es mejor verlo todo en la peli.



Y para finalizar, algunos comentarios sobre el idioma extraterrestre que nos muestra la peli (con perdón a los lingüistas y filólogos).

(¡ATENCIÓN, SPOILER hasta el final!)

El idioma que han inventado para la película a mí me parece brillante. Cuadra perfectamente con la historia y el mensaje, y consigue no tener nada que ver con los idiomas humanos.

Esa escritura que recuerda a la huella de una taza mojada (de café o de tinta negra...), tiene la forma circular adecuada para concordar con la idea de que los extraterrestres no conciben el tiempo como algo lineal, y por lo tanto su idioma (escrito) tampoco es lineal (o al revés).

Eso ya lo hace muy alienígena, ya que los idiomas humanos, que yo sepa, son todos lineales: una cosa tras otra (como nuestro concepto del tiempo), sean letras, palabras o frases, o incluso cifras, y hasta que no se llega al final, no se sabe cuál es realmente el mensaje. En cambio en este idioma extraterrestre el mensaje se crea de una vez, sin principio ni final, sin una cadencia (en nuestro concepto) temporal.

Además, es un idioma cuya versión escrita no es una transcripción de la versión hablada. Es más bien como un símbolo que contiene un significado. La forma del símbolo varía, modificando así el significado, con formas más simples o más complejas. Es decir, es un lenguaje gráfico basado en el diseño, no en la correspondencia fonológica. La forma hablada y la escrita son independientes, a diferencia de los idiomas humanos, donde son lo mismo en dos presentaciones diferentes (la palabra escrita "nueve" es una representación directa de cada sonido hablado, a diferencia del ideograma "9", que además en cada idioma se pronuncia diferente). Quizás lo que más se parecería (salvando las distancias de complejidad) serían los ideogramas o logogramas chinos o japoneses (kanji), o las señales de tráfico, por ejemplo.



Por eso, por muy experta que sea la prota (y sus homólogos de los otros lugares adonde llegan las otras naves), y aunque me parece que emplea la metodología de una lingüista de verdad, ante un idioma tan diferente y sin ninguna referencia previa, no me puedo creer que en unas semanas (¿quizás un par de meses?) ya sea posible una comunicación, entender y crear símbolos. Teniendo en cuenta que además las referencias culturales son abismales, y que el lenguaje hablado es completamente ininteligible (presuntamente por ambas partes). Y no se da ninguna pista en la peli sobre cómo la lingüista llega a entender lo que significan las partes de la circunferencia.

La peli habla de cómo el idioma de los extraterrestres está ligado a su forma de vivir la realidad (y el tiempo en particular). Lo que supone una cierta defensa de la variedad y riqueza idiomática, valorar cada idioma, pues implica una forma de ver y entender el mundo (o quizás incluso una forma de pensar, como dice la teoría que en que se basa la peli).



Así que usemos esos idiomas que tenemos para, siguiendo el mensaje de la peli, comuniquémonos más, y mejor.

sábado, 19 de noviembre de 2016

UN MONSTRUO VIENE A VERME

Esta vez voy a empezar con las pegas.

Por una parte, es drama, muy drama y mucho drama. Y es muy dura, sobretodo si alguien ha pasado por algo similar últimamente. Pero no, no, eso no es lo malo. Eso me parece muy bien (llorar es muy sano, aunque a mí me dé vergüenza hacerlo en público). Lo malo es que es un drama esperado. Es un drama donde ya sabes qué va a llegar, y llega casi clavado a como te lo imaginas. Aunque no por ello se pierde dramatismo (para mí y para todos los gemidos, sollozos y narices sonándose que se oían en la sala de cine).

De hecho, dándole un poco la vuelta a la pega, se consigue mantener la tensión dramática en escenas que se han "anunciado" y que la gente ve venir muchísimo antes. Supongo que es un signo de realismo ya que la situación que se cuenta en la película, en la realidad se puede vivir de forma similar. Pero la profunda tristeza que genera nuestras lágrimas no creo que surja de la maestría de hacernos llegar a ese punto, sino de escenas que ya de por sí son duras y dramáticas.

Hasta llegar al clímax de la peli y el desenlace, la película es lenta. No se me llegó a hacer pesada, pero es muy lenta. Sí que pasan cosas, y hasta hay un monstruo, ya lo sé, pero... está contado como una clase de mates, más que como una aventura. Le falta sorpresa, dinamismo, giros inesperados, contrastes, no sé... algo.

Más pegas... pues que el encuentro inicial del monstruo con el niño me parece muy exagerada y poco creíble (no desde el punto de vista de la interpretación sino del guión). El niño se muestra entre valiente, pasota y hasta un poco chulito frente a un ser enorme y que parece poco amigable. Vale. Pero cómo puede ser que no le dé ni pizca de miedo ese encuentro con un monstruo, y cuando ya le tiene confianza resulta que le aterroriza verle extender sus ramas por todas partes y rodearle con ellas. Mal...

La interpretación del padre (Toby Kebbell) me parece que no da mucho de sí. Y la de la madre (Felicity Jones), aunque me parece buena y creíble, es también un poco plana (se le da básicamente una faceta y se queda en su superficie). De hecho, no se profundiza en ninguno de los personajes, excepto el del prota, lo que evita que conectemos con ellos de una forma más personal y profunda (inconveniente especialmente en el caso de la madre y de la abuela).

OJO! (pequeño) SPOILER EN EL SIGUIENTE PÁRRAFO
Hay otra escena muy poco creíble: cuando el que acosa y pega al prota (que por otra parte no sabemos por qué lo hace), de repente y sin explicación, deja de hacerlo. Sólo tiene sentido por hacerlo encajar con el cuento correspondiente. Ni se justifica, ni sería usual que sucediera así. ¿Es posible?, pues sí, claro, podría pasar. Pero rechina un poco.

El monstruo está muy bien trabajado. Y me parece muy bien lo de que el niño use la fantasía para superar la situación (a lo "El Laberinto del Fauno") y llegar a la verdad, pero quizás no hacía falta darle tanta contundencia y espectacularidad, tanta que sin ello (el monstruo y lo que le envuelve), poco quedaría de la película, ya que la historia en sí es bastante sencilla. En realidad, toda esa parafernalia no complementa a la historia de base, sino que sucede en paralelo, más o menos independientes las dos. Sólo al final la historia del monstruo decide encajar y tener más sentido e impacto directo en la historia real.

Y para acabar con las pegas... a ver... si sobrecargas la película de dramatismo, por activa y por pasiva, en todos y cada uno de los personajes de la familia por una cosa o por otra... entonces no intentes meter chistes, por buenos e ingeniosos que sean, porque no funcionan. Los oyes, puedes reconocer que son graciosos (en otro contexto), pero no te ríes. Y al final, casi me molestaban porque no me aportaban nada... ni aligeran el dramatismo, ni aportan un punto de ironía, ni nada. Creo que sobran.

Bien. Además de todo eso, también hay muchas cosas positivas.

La interpretación del prota (Lewis MacDougall) es muy buena, demostrando la rabia de ese niño y su relación con su madre, y también la de la abuela (Sigourney Weaver), que es un personaje con algo más allá, aunque no se profundice mucho en él. Y hay una breve intervención de Geraldine Chaplin, que no sé si sería necesaria, pero le da un toque. 

Técnica y visualmente es extraordinaria. La escenografía muy conseguida, la fotografía muy trabajada, los ambientes y la atmósfera te meten realmente en la historia. Y hay que destacar los efectos especiales, claro. Y aunque los cuentos que cuenta el monstruo en sí no me parecieron muy elaborados, su animación visualmente es una maravilla, preciosa y delicada.



Como comentaba antes, y haciendo el símil con una montaña rusa, desde el inicio tuve la sensación de estar en una horizontal, con muy suaves subidas y bajadas. Pero, OJO! SPOILER EN LA SIGUIENTE PARTE DEL PÁRRAFO, a partir de cuando la madre anuncia que su situación es terminal (el clímax que comentaba antes), la montaña rusa de repente se precipita vertiginosamente, gira en tirabuzón y todas las emociones más o menos contenidas hasta entonces, empiezan a removerse y a florecer.

OJO! SPOILER EN EL SIGUIENTE PÁRRAFOAl final, el hecho de que la madre también conozca al monstruo me deja con la duda de si ese era también el recurso fantasioso de la madre para manejar su sufrimiento, o si la coincidencia reside en que el hijo también tiene cáncer... 

OJO! SPOILER EN EL SIGUIENTE PÁRRAFO
Destaco muy especialmente una escena que me parece muy buena: en plena vorágine durante el último cuento que Connor debe explicar al monstruo, y su avasallamiento para que el niño diga lo que piensa y siente de verdad, en plena caída en picado, de repente se produce... el vacío... un silencio absoluto lleno de contenido, de emoción, de pensamientos. Genial.


Y lo mejor seguramente es la enseñanza que proporciona la historia. Es una situación dura, sobre todo para un niño, y es una buena lección de vida que nos da qué pensar.

Ciertamente, tras varias lágrimas (que habrían sido muchas más si hubiera estado solo) salí del cine un poco tocado, acongojado. Pero con el concepto de la superación, de la verdad, de la honestidad emocional, de que las cosas no son como parecen, de la superación, rondando por mi cabeza.

No me parece planteada sólo como una película para adultos, pero por su dureza dramática tampoco diría que es una película para niños. De todas formas, seguramente podría tener un buen papel educativo en niños para tomar más consciencia de cómo poder atravesar y superar una situación como la planteada en la peli.

En definitiva, la recomiendo; si tienes un poco de paciencia al principio, si aprecias los detalles técnicos y visuales, y si te dejas llevar, seguramente saldrás del cine pensando en cosas profundas, que siempre es bueno.

domingo, 24 de julio de 2016

FINDING DORY (BUSCANDO A DORY, V.O.S.)

Superadas las expectativas. El título plantea la película, más que como una segunda parte de "Buscando a Nemo", como una versión-copia de la primera película simplemente cambiando el personaje. Pero es bastante más que eso.

En realidad no tenía muy claro que Dory y su falta de memoria a corto plazo pudieran llevar toda una película, sin caer en ridiculizar. Pero sí, han sido capaces de hacer que Dory sea una protagonista genial.

Quizás al principio sí pueda dar la impresión de que vamos a ver lo mismo que en la anterior (un pez que sale de su rutina habitual para adentrarse en el mar abierto, y las aventuras a lo largo de la tarea de encontrar a dicho pez y regresar a casa), pero en seguida se puede ver que es realmente una película diferente (con los puntos en común obvios por tratarse de los mismos personajes, unos años después, y por tratarse de buscar a alguien).

"Buscando a Dory", tras los primeros minutos, empieza a acelerar el paso y luego no dejan de suceder cosas. Estás en todo momento enganchado a lo que pasa en la pantalla. Hay algunas pausas dramático-morales (y lo digo sin rintintín negativo), pero la acción es la gran y definitiva conductora de la historia. Y el dramatismo emocional no se usa desmesuradamente (de hecho, no me calló ninguna lágrima en ningún momento), aunque por supuesto la película nos presenta lecciones que aprender (como "there's always another way" - siempre hay otra manera).

No sólo no es un "Finding Nemo 2: finding Dory this time, with the help of Nemo", sino que además el argumento básico ("Dory busca a sus padres") se enriquece con otras capas en paralelo. Es decir, no es simplemente que Dory busca a sus padres, y entonces hay que buscar a Dory, y sólo vas siguiendo lo que pasa para encontrar o no a Dory, y para encontrar o no a sus padres. Además de eso, han tenido la habilidad de despertar la curiosidad sobre qué le pasó a Dory, y a sus padres, dónde vivían, por qué se separaron, qué ocurrirá cuando se encuentren (si se encuentran), si los padres siguen vivos... O sea, que la historia primaria de "buscar a Dory" se acompaña con la historia del pasado de Dory, de sus circunstancias y de su futuro.

Aparte de una animación extraordinaria (animales, movimientos, ambiente, etc.), destaco una sucesión de diálogos y situaciones muy graciosas, ingeniosas e inteligentes. Las voces están muy bien interpretadas, particularmente la de Dory, interpretada por Ellen DeGeneres. Además de que siempre pasa algo, lo que pasa está lleno de momentos chistosos y divertidos, tanto para niños como para los no tan niños. Yo me reí muchísimo.

Adentrándonos en la historia, me ha gustado que entre los valores mostrados, ya habituales en este tipo de películas, tienen un papel muy importante las circunstancias relacionadas con un trastorno, la pérdida de memoria a corto plazo de Dory: los obstáculos y las dificultades que conlleva, la reacción de los demás (positivas y negativas), cómo ve y vive Dory su propio trastorno, y cómo lo asume y lo supera. En este caso no hay un personaje malo, el típico villano contra el que lucha el héroe protagonista. En este caso la heroína lucha contra su propio trastorno para avanzar, o más bien, avanza a pesar de la presencia de su trastorno y todas las dificultades que comporta. Y todo presentado en un tono muy humorístico pero no burlón. En todo caso, la película consigue que empatices con Dory y sus circunstancias, y hay un par de escenas en concreto muy bien hechas que te hacen sentir lo que vive Dory.

El papel de Nemo y su padre, que es importante, no es el más importante como personaje secundario. De hecho, creo que se podría haber hecho la película sin ellos. Aunque Nemo tiene momentos bastante claves y quizás sea aquí un personaje más elaborado que en su propia película (de hecho, ha crecido y es más maduro).

Hay una serie de personajes que van cobrando importancia, tanto en las acciones como en la historia y memoria de Dory. Por supuesto hay que destacar al pulpo Hank, que no pretende sacarle el protagonismo a Dory, pero que cobra bastante relevancia en toda su relación con ella.

Hay varias escenas estéticamente preciosas. La de la migración de las rayas, por ejemplo. Otra que me encantó es... sabrás cuál es cuando oigas la canción "What a wonderful world": de repente toda la aceleración de la película extrañamente se ralentiza, pero no dejan de pasar cosas (divertidas). Escenas muy bien puestas y muy logradas.

Quizás la película peca de superoptimista cuando físicamente algún personaje está en una situación límite, a punto de morir. En ese preciso momento no hay un énfasis específico, una tensión especial, sólo la tensión justa (la del tono de la película, en general), como confiando en que algo pasará para solucionar la situación... Y pasa, claro.

Total, que la recomiendo sin duda. Déjate llevar por la acción, las risas, los personajes, la animación, la música... todo ello muy bien combinado. Y a disfrutar.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Teatro: VERSUS


Es la segunda obra que veo del autor y director José Pascual Abellán (no hace mucho vi "Las cosas que faltan") y ya soy fan suyo y de su teatro. Un teatro profundo, desgarrador, que lanza temas de vida para la reflexión. Un teatro donde se ven las tripas y el corazón del autor y donde los actores no tienen más remedio que dejarse la piel.

Versus es el tiempo congelado y la vida pasando de un lado al otro de una pared de metacrilato. En cada lado hay una mujer, son hermanas, que con la excusa de las visitas a prisión sacan a la luz conceptos como la culpa, la mentira, la justicia, el optimismo y el pesimismo, la fraternidad, la libertad y la falta de ella, el castigo, la impotencia ante las circunstancias, la esperanza, el impulso de expresar lo que se lleva dentro... Sentadas frente a frente comparten lo que les atormenta, mirándose sin poderse tocar, a veces sin realmente verse la una a la otra.

La escenografía se reduce a un murete con una mampara encima, dos sillas y dos teléfonos. No hay más. Con eso se consigue dividir el pequeño escenario del teatro Versus de Barcelona en dos partes infranqueables. Esa simplicidad se complementa con un reflejo de cada actriz en esa línea de separación, proporcionando un juego visual que enriquece las escenas, haciendo que virtualmente los dos personajes traspasen esa barrera y se sitúen juntos al otro lado. Además, es una metáfora que, como en El Mito de la Caverna, nos recuerda que a veces vemos reflejos de la realidad que no son la realidad (como de hecho sucede con estos dos personajes).

La obra está interpretada por dos actrices: Raquel Saiz y Giovanna Torres. Dos actrices separadas en todo momento por el metacrilato y unidas sólo por un teléfono. Todo lo demás son palabras, gestos, miradas, lágrimas, tonos y volúmenes de voz, sonrisas. No hay nada más. Nada. Un trabajo de interpretación muy duro e intenso para las actrices. Y aunque el texto es en ocasiones demasiado literario, las dos actrices consiguen absorberte y hacerte vivir con ellas este drama palabra a palabra, emoción tras emoción.

Hacia el final, en una de las conversaciones el autor desvela su as en la manga. Y lo hace de forma natural, sin darle importancia, sin pavonearse de ello. A partir de ahí, la historia y los personajes cobran otro significado. Y el goteo de escenas te lleva al desenlace en el que acabas echo polvo, que de eso se trata, gracias al buen trabajo realizado en la obra, tanto de interpretación como de guión/dirección.

La obra te atrapa en ese minimalismo visual (que no de contenido), te hace remover algunos conceptos y pensar en ellos, y vivir durante 70 minutos el día a día de los dos personajes que prácticamente se configuran como el yin y el yan de un solo personaje.



Incluso se podría interpretar la obra como un sueño, o más bien una pesadilla, donde una persona se enfrenta consigo misma y lidia con sus culpas, sus miedos, sus esperanzas, sus mentiras, hasta que finalmente no hay más discusión y acepta la realidad tal como es, asumiendo las consecuencias de sus actos.



En todo caso la obra consigue transmitirte ese sentimiento de aprisionamiento, no físico, sino emocional, con paredes creadas por la culpa, los errores, las mentiras.


Si quieres pensar, sentir, pasar por una obra que es una experiencia nada superficial, sentir la intensidad de la interpretación de sólo dos personajes que hablan, te recomiendo que vayas a ver Versus. De hecho, para sacarle todo el jugo, voy a repetir.

Esta vez no cierro con un trailer, ya que no he encontrado ninguno que refleje bien la historia sin descubrir nada, así que dejo una imagen del autor, José Pascual, al que he tenido la suerte de conocer, una gran persona. ¡Gracias por compartir tus entrañas a través del teatro!



martes, 26 de agosto de 2014

Teatro: LAS COSAS QUE FALTAN

Es una obra inspirada en una historia real. Está escrita y dirigida por José Pascual Abellán e interpretada magistralmente por Paco Blázquez, Ana Casas y Denís Gómez.

Cuando fui a verla ya sabía la temática de la obra. Sin embargo, recomiendo ir sin saber NADA. Absolutamente NADA (bueno, aparte de lo que yo cuento aquí, antes del vídeo). Si te enteras de qué va, no pasa nada. Pero si no lo sabes, la obra posiblemente te añadirá algún sentimiento más durante los primeros minutos (incertidumbre, curiosidad, cierta confusión).

Y es que esta obra es básicamente una explosión de sentimientos y emociones de principio a fin. Frustración, alegría, ira, sorpresa, ilusión, amor, empatía, desesperación, duda, miedo...

Al ir a verla, hay que tener en cuenta que se trata de una obra dramática, a pesar de que durante la obra hay un par de momentos que te hacen reír. A mí me saltaron las lágrimas un par de veces a lo largo de la obra. Y al final de la obra la emoción se hizo conmigo...

Como dice el título, a todos los personajes les falta algo, y a lo largo de la obra van mostrando su interior y van surgiendo esas necesidades no satisfechas. Y surgen de una forma hiriente, con sufrimiento, con dolor. Casi como un complicado parto.



Hay un tema central, pero la obra va un poco más allá, lanzando también otros temas de reflexión como la vida en pareja (homosexual), los objetivos que uno se pone en la vida, las decisiones, los compromisos, las motivaciones.

En escena hay tres personajes, Martín, Jaime y Laura. Los tres actores hacen una interpretación exquisita, consiguiendo que las emociones les salgan por todos los poros y lleguen al espectador sin filtros. A pesar de que en un primer momento parece que Martín es el principal personaje, en realidad es Jaime quien lleva el hilo de la obra. El actor logra expresar perfectamente las explosiones de sentimientos (tanto positivas como negativas) minuto a minuto. Sin menospreciar en absoluto el excelente trabajo de los otros dos actores, creo que el papel de Paco Blázquez le permite desarrollar una interpretación más intensa, que sabe llevar muy bien a su destino.

Aunque en algunos momentos, pocos, el guión me parece un poco forzado, algo exagerado, llevado demasiado al extremo, los tres actores te llevan a su campo, te hacen sentir lo que los personajes sienten, te hacen, en definitiva sentir e incluso empatizar con cada uno de ellos.

La puesta en escena, ayudada por la iluminación y la delicada música, tiene varios momentos muy emotivos, ayudados evidentemente por la interpretación.

Y ver la obra en un pequeño teatro como el Versus de Barcelona, donde tienes a los actores a pocos metros, sin duda realza todo el valor de la obra. Ves las caras de sufrimiento, la tensión en las manos, los ojos rojos tras las lágrimas... 

En definitiva, si no te importa que remuevan tus sentimientos en una obra donde se te hace pensar y quieres ver una excelente actuación, sin duda te recomiendo "Las cosas que faltan".

ATENCIÓN: lo que escribo después del vídeo desvela la temática de la obra. Yo recomiendo no leerlo antes de haber visto la obra.



El tema que llena la obra es la paternidad de una pareja homosexual, que hasta cierto punto se puede extender a su correspondiente heterosexual. Aunque el resorte del argumento se crea a partir de lo que lleva a esa pareja a recurrir a un vientre de alquiler (gestación subrogada), se trata también la cuestión de la paternidad en sí: qué significa ser padre, qué implica, qué se necesita para serlo.

La obra te permite reflexionar sobre esos temas, y como comentaba más arriba, es un tema que se extiende a otros temas: la toma de decisiones y las dudas que nos asaltan para tomarlas, la vida en pareja y lo que significa una relación estable, la maternidad y la paternidad, los procesos posibles legales o no legales para tener un hijo, lo que nos falta para sentirnos completos, cómo nos enfrentamos a esa carencia y cómo actuamos, la pérdida de un ser querido o la posibilidad de perderlo...

Si bien se lleva la situación a un extremo, eso ayuda a remover los sentimientos y los pensamientos del espectador, y dejarnos algo tras salir de la sala del teatro. Gracias.